Utilización de la luz de posición, ¿fija o intermitente?

Roberto Ramos, de la Fundación CNAE, analiza esta situación que muchos ciclistas desconocen: ¿luz fija o intermitente?

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El Reglamento General de Circulación nos indica en su artículo 99 que: “Todo vehículo que circule entre el ocaso y la salida del sol o bajo las condiciones a las que se refiere el artículo 106 (meteorología adversa y condiciones que disminuyen la visibilidad) y en el paso por túneles, pasos inferiores o tramos de vías afectados por la señal “Túnel” (S-5) deberá llevar encendidas las luces de posición y, si la anchura del vehículo excede de 2,10 metros, también la de gálibo”.

Se puede pensar, tras una lectura rápida, que se habla de vehículos de motor, o por lo menos con motor, pero no es así. El Reglamento indica que “todo vehículo” y hay que recordar que una bicicleta lo es: es un ciclo de dos ruedas, y un ciclo es un vehículo provisto de, al menos, dos ruedas y propulsado exclusiva o principalmente por la energía muscular de la persona o personas que están sobre el vehículo, en particular por medio de pedales.

Por lo tanto, los conductores de bicicletas deben utilizar este alumbrado en cuanto comience a oscurecer (a partir del ocaso del sol), y tampoco encontraremos distinción de si hemos de hacerlo sólo fuera de poblado, o dentro… es decir, en cualquier tipo de vía.

Ahora bien, disponemos de este dispositivo de alumbrado, pero la luz que proporciona observamos que puede ser fija o intermitente; simplemente pulsando un botón cambiamos esta configuración. ¿Cuál es la correcta?, ¿cuál es más apropiada? y, lo más importante, ¿de qué manera es legal?

Asimismo, el art. 15.2 del RG de Vehículos indica: “Ninguna luz instalada en un vehículo será intermitente o de intensidad variable, a excepción de las indicadas en la reglamentación que se recoge en el anexo I (intermitentes, entre otras)”.

También, y consideramos importante, indica este art. 15 en su punto 4 que: “No se instalarán en los vehículos más luces que las autorizadas en el presente Reglamento, prohibiéndose expresamente el uso de pinturas o dispositivos luminosos o reflectantes no autorizados salvo en los supuestos y condiciones previstos reglamentariamente”.

En otras palabras menos jurídicas: la luz de posición en una bicicleta, tanto delantera como trasera, debe ser no intermitente.

Ahora bien, la realidad es que como estos alumbrados van con pilas, o bien se recargan con el sol, siempre es mejor para su duración ponerlos en funcionamiento intermitente, ya que así se garantiza más su permanencia encendidos durante más tiempo y, sin que haya ocurrido intencionadamente, se ha generado la norma informal de que cuando vemos a lo lejos una luz intermitente un conductor piensa “una bici”. Esto último es positivo, porque se adapta el comportamiento a un vehículo que todos los conductores de vehículos de motor saben que es más frágil y vulnerable y que va a muchísima menos velocidad.

Por otro lado, quizá una luz intermitente también llame más la atención y será mejor percibida por los usuarios pero, con la Ley en la mano, no es reglamentaria tal y como recoge el RG de Vehículos.

Roberto Ramos

Fundación CNAE

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